Actor secundario = Muerte inminente

Jeffrey Dean Morgan, "seattle-erense" nacido en el año 66 es actor. Si actor, aunque por desgracia muera en la mayoría de todos sus trabajos.
Sus facciones y acento sureño le han creado una especie de ciclo en su carrera. Interpretando papeles de sheriff de pequeña comarca del sur de USA, de "nuevo rico" hasta el cuello de deudas en Los Angeles, o de millonario con un corazón que no vale ni medio centavo del mismo centro de Nevada.
Su presencia en la televisión ha sido notable desde hace años, participando en series de todo tipo, desde las mas clásicas americanas como Walker Texas Ranger o JAG (alerta roja), series teenager como Angel, True Calling o The OC a series de gran repercusión mediática como son CSI: Las Vegas o Urgencias.
Yo lo "conocí" en la 1º temporada de la magnifica Weeds, donde interpreta (atención) al fallecido marido de la protagonista de la serie, es decir, desde el primer episodio ya estaba muerto. Al tiempo cuando comencé a visionar Grey´s Anatomy se convirtió en Danny Duquette, el ligon con un corazón echo añicos que coquetea con Izzie en el Seattle Grace, donde después de conquistarla y conseguir el órgano en condiciones tras mil problemas acaba muriendo solo en su habitación.
Tras quedarme con su cara, lo fui reconociendo en sus otros cameos, donde por h o por b, ya sea por cuestiones legales, de trafico de drogas o por asesino también moría en su respectivo episodio, desde Er hasta Supernatural.
Realmente no se si es casualidad o si se especializó en el arte de morir en la ficción norteamericana, pero tras ver su cuerpo muerto en tantas situaciones diferentes, causas naturales, disparos, equivocaciones medicas... me a hecho preguntarme: ¿a esto se dedican los actores secundarios?
Cuando estoy viendo Prison Break, por ejemplo, y los secundarios y los extras mueren... nunca pienso en lo que tienen que pasar tras morir una y otra vez, con tanto drama o con tanta complejidad como le sucedió al pobre Danny Duquette.
Pronto (espero) yo estaré dentro de ese negocio, donde nadie puede garantizar si tu personaje vivirá o morirá, ya sea desde el punto de vista como director o como actor, pues eso nunca dependerá de ti, ni de los guionistas ni de nadie, porque todo está en el aire en este mundo donde la audiencia y la rentabilidad son los que marcan el destino de todos los involucrados en una serie o película.
¿Cuantos enfermos han muerto ya en Urgencias? o ¿cuantos tripulantes de Galactica han fallecido a manos de los Cylons?
Cuantos personajes han desaparecido ya de la isla de Lost?
¿De verdad la muerte crea tanta expectación como para que sea base fundamental de la historia de una ficción?
Necesitamos que haya una muerte para crear tensión, drama o hacer saltar la lagrima al espectador?

Esto me trae a la mente la intensa Six Feet Under, donde en los 5 primeros minutos de cada episodio se producían al menos una muerte, en la cual se basaba el episodio para contar las vivencias de la familia Fisher. La muerte siempre a acompañado a la vida, es inevitable, pero ¿tanto la tenemos que reflejar en las pantallas para recordarla? ¿no tenemos suficiente con la vida real?
Si algún día tengo que morir a manos del cansino Jack Bahuer en un episodio de 24 o tras una nueva adicción del Dr. Carter en la mesa de operaciones... la cara del pobre Jeffrey D. Morgan vendrá a mi mente, ya que el ha experimentado tantas hasta el momento y sin llevarse mas que un pequeño sueldo a casa con el que seguir buscando otra serie en la que poder morir en paz.
Aplaudamos a esos pobres actores que sufren horas y horas de maquillaje cubiertos de salsa de maíz simulando ser sangre, y la insoportable levedad de hacerte el muerto mientras el resto de personajes siguen a tu alrededor actuando mientras tu estas tirado en el suelo tras 5 impactos de bala, un hachazo en la cabeza o la peor de todas, tener una muerte natural en la que haces como que te caes al suelo mientras te desvaneces y cierras tus ojos esperando que digan corten y no haya que repetir toma.
