A Bette Inside You...
Cuando eres niño y piensas que quieres ser de mayor lo común es: quiero ser Veterinario, o médico, o arqueólogo o el mas manido astronauta, todo un clásico. Pero yo nunca sentí ninguna de esas ni muchas otras vocaciones, siempre mi imaginación volaba más alto que el simple hecho de llegar a la luna y volver o desempolvar un hueso que demuestre que hubo algo más que un Adán y una Eva.
Desde bien niño, la música, la televisión, el cine, la radio, los libros, los escenarios son los que reclamaban mi atención. Nunca jugué a “operación” quizás por eso no desarrollé mi vena médica. Si tuve una pequeña fase “Arqueologic-nova” y desempolvaba viejas vasijas que yo mismo enterraba antes con la motivación de que cuando eliminara todo rastro de suciedad en ella hallaría la formula secreta de la vida eterna de los egipcios (por ejemplo).
Pero nunca caló lo suficiente profundo como para desarrollar un cierto interés constante.
En cuestión de años fui apreciando la lectura mas, devoraba todo los libros con la esperanza de huir de una vida que sabia que no tendría un desenlace que yo querría. Los leía y releía para que mi imaginación creara otras historias paralelas donde el protagonista de la historia conociera más cosas de una vida que terminaba en la última página del libro.

Con el tiempo descubrí el cine, mi primera película en Video fue Merlín el Encantador”. La absorbía 50 veces a la semana o más. Pronto llegaría “Alicia en el País de las Maravillas” yo diría que mi película “infantil” favorita, porque no hace falta ser muy adulto para contemplar las locuras que fueron inducidas por setas alucinógenas a la pobre y curiosa chica. El libro es bueno, pero me encanta recordar la película y disfrutar de que algunos niños la vean y les habrá nuevas fronteras a su imaginación, en vez de cual modelo de Barbie-amenaza social comprar
Casi a la misma vez llego la música, mi primer vinilo “El ultimo de la Fila” a los que luego seguirá una larga lista de cassettes que aun conservo en su mayoría.
Hoy después de tantos años acumulando tanta explosión, de canciones, historias leídas y de películas de los 60 a los que mi abuelo era adicto por las cuales yo solía coger cigarros a escondidas para ponerlos en pipas que me fabricaba con papel de revista y esparadrapo, imitando a todos los galanes y las divas de Hollywood, cuyos nombres de imposible pronunciación yo desconocía. Todos tan guapos, tan cuidados y representando una elegancia única, a la que mi familia estaba acostumbrados debido a su breve pero intensa vida en las altas esferas de la sociedad. Mi abuela siempre decía, ellos si que viven bien. Comen de lujo, beben como locos y se divierten como nadie. Y yo me lo creía.
Todos llenos de lujo, poder, fortunas, una agitada e imperante vida social, llena de actos benéficos, estrenos de cine y grandes e intensas relaciones sentimentales.
Yo quería esa vida de perfección y resplandor!
Sobre el año 1991, recuerdo haciendo zapping en mi enorme tele en blanco y negro de mi habitación dar con una película llamada The Rose donde una tal Bette Midler, donde hacia de una drogadicta que vuelve a Florida para dar un gran concierto en su tierra natal y vive una serie de experiencias que yo nunca entendí muy bien, hasta hace poco, cuando supe que la película esta basada en la experiencia de la mismísima Janis Joplin! En mi cabeza se desató una furia impetuosa llena de diferentes sonidos, colores, hasta olores. Aprendí que si uno se proponía algo de corazón y con todas las ganas de su ser lo podría conseguir.

Lo había aceptado, quería ser ARTISTA! Y al mas clásico modo Concha Velasco, quería trabajar donde pudiera satisfacer a los espectadores como un día yo de niño también fui, quería compartir mis ganas por enseñar cosas que nadie suele contar, o simplemente cosas que la gente desconocía por cualquier razón, que puedo llevarte a un lugar recóndito y oscuro en tu imaginación y llegar adentro y hacerte pensar que la vida es muy corta o que te atrevas a buscar dentro de ti.
Todos esos sentimientos siguen aquí, aunque claro, han pasado mas de 10 años y muchas cosas han cambiado, de forma, de color y de olor, pero hay algo que sigue intacto en el interior y es las ganas de conseguirlo, quizás ahora no lo aprovecho como debería, pero siento que pronto llegara el momento de arrancar las emociones mas sinceras y viscerales de los espectadores y yo seré la pequeña Bette Midler que luego lleven en el interior algunas personas.

Lee Marvin dijo
Alicia en el país de las maravillas es sin duda, una de mis pelis de animación favoritas. Si mucho goti-chungo que hay por ahí investigara un poco, se daría cuenta de lo "timburtiana" y siniestra que es la versión Disney de la historia de Alicia. Hay momentos de una crueldad extrema: las ostritas devoradas, las flores que analizan a Alicia...Momentos surrealistas casi dalinianos... Y mi secuencia favorita que es justamente, la de alicia y la oruga:"El pequeño cocodrilo/ para aprender sus cantares..." o algo así. Me encanta!!
27 Diciembre 2006 | 11:17 PM